Inflación un problema recurrente

De manera prácticamente unánime, los manuales  definen a la inflación como “un proceso de suba continuada en el nivel general de precios de la economía”.

1) Más gasto que ingresos

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Uds. habrá escuchado hablar sobre el déficit fiscal, es decir gastar más de lo que ingresa, en criollo es ni más ni menos que eso. La obra pública, los salarios estatales, aumentos a jubilados y la asignación por hijo, por ejemplo, son egresos sobre lo que es difícil producir un ajuste. Pero también aparecen, entre otros, los millonarios subsidios a privados (firmas energéticas, de transporte de pasajeros y compensaciones a productores agropecuarios), como los millones que pierde Aerolíneas Argentinas durante años. Por el lado de los ingresos la caída de los precios de los comodities (soja por caso) ajusta la ecuación para el mismo lado, hay menos para gastar.

2) Inversión insuficiente

Hoy se invierte, si; pero no hay proyectos grandes y nuevos. Buena parte de la inversión es amortización; reponer lo que se desgasta. La meseta de la inversión tiene una explicación. Los empresarios se quejan de la falta de reglas claras e incentivos, la incertidumbre que genera la ausencia de estadísticas creíbles, la pérdida de competitividad del peso -casi anclado frente al dólar, pese a la inflación- y “un clima hostil de negocios”.

3) Paritarias y costos empresariales

Los salarios no son la causa de la inflación. Pero en un contexto de expectativas inflacionarias que se suma a un descontrol fiscal, reclamos desmedidos en las paritarias pueden impulsar la suba de precios. La lucha de los gremios reclamando 24-25% es excesiva?.

4) Incentivo al consumo

En tiempos de inflación, parece que el consumo interno crece, pero en realidad se consume porque es la mejor manera de ahorrar. A la larga se asoma el freno de la economía.

5) Dólar

Muchas veces se habla de atraso cambiario. Esto suele ocurrir cuando la inflación diluye la competitividad del tipo de cambio real. Cuando las empresas tienen costos que se incrementan a un ritmo (salarios, insumos, servicios) y sus ventas no pueden “captar” esos ajustes .