Venezuela: Un país en llamas

Durante un mes, Venezuela se ha visto sacudida por manifestaciones populares masivas contra el régimen de Nicolás Maduro, lo que ha llevado al país a una distopía de la disfunción económica y criminalidad.

Como era de esperarse las demandas de la oposición tuvieron eco en la mayoría de los vecinos de Venezuela en la Organización de los Estados Americanos: liberar a los presos políticos, celebrar elecciones democráticas, y tomar medidas para remediar la escasez drástica de alimentos y medicamentos, entre ellos, aceptar la ayuda humanitaria.

Por su parte, la respuesta del régimen ha sido brutalmente inflexible. Ha reprimido a los manifestantes de la oposición con balas de goma y los ha envuelto en gas lacrimógeno; 29 personas fueron reportadas muertas en las manifestaciones. También ha anunciado su intención de retirarse de la OEA, en la que se ha enfrentado a demandas para someterse a una carta democrática que garantiza la libertad de reunión y las elecciones libres.

Sin embargo, pese a resistir en el poder, Maduro sabe que en el caso de ir a elecciones libres perderá categóricamente ante sus oponenetes, por lo que ahora él mismo está proponiendo una asamblea constituyente que no será elegida por una votación libre y justa. La mitad de sus miembros provendrían de organizaciones sociales controladas por el partido gobernante.

Pero seguramente dicho pedido del presidente, será repudiado por la oposición por lo que se espera que la sangría venezolana continúe durante varios días más.