ShowMatch en la ruina

Sin duda alguna, Marcelo Tinelli debe estar deseando por estas horas que finalice el 2017, el cual fue uno de sus peores años laborales. Ya que si bien ya se aseguró estar presente en la televisión -al menos dos años más gracias a la intervención de El Trece- y rescindió su contrato que lo unía al Grupo Indalo, cansado de la falta de presupuesto y de los sueldos atrasados, el panorama del programa y todo Ideas del Sur está lejos de mejorar.

En las últimas horas, se supo que ninguno de sus históricos jefes de coach, Hugo Ávila y Lolo Rossi, podrán ingresar a los estudios en donde se desarrolla el Bailando por un Sueño por lo que resta del año. Esto se debe a una carta documento que ambos enviaron aIndalo exigiendo el pago de haberes.

Por si esto fuera poco, además de los jefes decoach, también tienen la entrada prohibida al programa CinthiaVargas –responsable de coach– y María Calatayud, jefa de prensa del ciclo, por razones similares a la anteriormente mencionada.

No obstante, Tinelli ya sabe que el próximo año deberán conseguir otro estudio televisivo para poder llevar adelante el programa. Mientras que en el actual ya le informaron que se quedaron sin Internet por falta de pago.

Pero como si esto fuera poco, la empresa de taxis que se dedica a trasladar a los participantes del Bailando por un Sueño denunciaron que Ideas depositó el pago en una cuenta embargada, por lo que no pudieron hacerse con el dinero.

A este panorama hay que agregarle que Grupo Indalo le debe a Marcelo Tinelli todos los sueldos de este año en su rol de conductor (unos 800 mil dólares mensuales) y parte de las acciones de Ideas del Sur que vendió el año pasado: en total, serían unos 30 o 40 millones de dólares.  

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