Crecen las quejas por el rendimiento de Máximo Kirchner como diputado

Las elecciones del 25 de octubre del 2015 marcaron el desembarco de muchos ex funcionarios kirchneristas en el Congreso de la Nación, pero lamentablemente solo algunos de ellos se tomaron su labor legislativa de enserio. Y sorpresivamente -o no tanto- quienes formaban parte del kirchnerismo más duro, todavía “no han hecho nada”.

Tal es el caso de Máximo Kirchner (hijo de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner), quien desde que asumió su banca en el Congreso no ha hecho nada, sin ir más lejos no ha presentado ningún proyecto en lo que fue su primer año.

Por otro lado, además de que su desarrollo laboral sea realmente paupérrimo, al estado nacional mantener a Máximo le cuesta ni más ni menos que 145 mil pesos mensuales, es decir, $1.740.000.

Además del heredero del matrimonio Kirchner, también se mantuvieron inactivos desde su asunción en la Cámara Baja fueron el ex ministro de Economía Axel Kicillof y el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido.

Por contrapartida el índice de productividad del Congreso es liderado por Héctor Pedro Recalde e Ivana María Bianchi quienes realizaron más de 150 proyectos durante el transcurso del último año. Segunda se encuentra Elisa Carrió quien superó los 70 proyectos (es decir uno cada cinco días), y el podio lo completó Horacio Alfredo Olmedo con más de 50 proyectos.

Ante esta inoperancia y la pasividad con la que se ha desempeñado Máximo Kirchner hasta el momento en el Congreso ¿crees que mejorará su rendimiento? ¿O continuará el resto de su mandato sin hacer nada?

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